La Koroneiki es una variedad de olivo originaria de Grecia, considerada una de las más antiguas y prestigiosas del Mediterráneo. Es muy valorada por su elevada productividad, su resistencia a condiciones climáticas adversas y, sobre todo, por la extraordinaria calidad del aceite que produce.
El olivo Koroneiki es de porte medio y crecimiento vigoroso, con hojas pequeñas y frutos diminutos, lo que facilita la recolección mecanizada y lo hace ideal para cultivos intensivos y superintensivos. Aunque sus aceitunas son de pequeño tamaño, su rendimiento en aceite es alto, y la calidad del mismo se mantiene estable incluso en zonas cálidas y secas.
El aceite de oliva virgen extra Koroneiki es conocido por su gran equilibrio entre intensidad y frescura. Presenta un frutado medio a intenso, con aromas a hierba recién cortada, manzana verde, almendra y un toque de hierbas aromáticas. En boca destaca por su sabor ligeramente amargo y picante, muy agradable y persistente, con una notable complejidad que refleja su riqueza en polifenoles y antioxidantes naturales.
Este aceite es ideal tanto para el consumo en crudo —en ensaladas, verduras o pan— como para realzar el sabor de pescados, carnes blancas o platos mediterráneos, aportando un toque fresco y afrutado.